Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.
Es un versículo corto, casi una nota al pie, pero reordena todo en silencio. Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. No: nosotros amamos, esperando que eso gane su amor de vuelta. El orden va completamente al revés.
Eso importa si alguna vez intentaste forzarte a interesarte por algo espiritual — apretando los dientes, esperando que el sentimiento apareciera algún día. Este versículo sugiere que eso está al revés. El amor, en esta historia, no es la cuota de entrada. Es la respuesta a algo que ya ocurrió antes, lo hayas notado o no.
No necesitas fabricar fe antes de que algo real pueda comenzar. Puedes simplemente preguntarte con honestidad si algo te amó primero — y dejar que lo que sientas al respecto sea el comienzo, no la meta.
Si has estado esperando sentirte listo antes de investigar esto, puede ayudarte saber que el orden nunca fue así.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.