Escogeos hoy a quién sirváis… pero yo y mi casa serviremos a Jehová.
Josué no finge que la decisión es neutral. Presenta las opciones con claridad — sirvan a los dioses que sirvieron sus antepasados, o elijan otra cosa, pero dejen de fingir que existe una versión de la vida en la que no sirven a nada. Todos están sirviendo a algo. La única pregunta real es a qué.
Lo que más pesa es el giro personal al final: sea cual sea la decisión de los demás, esto es lo que yo voy a hacer. Eso no es presión de grupo, y tampoco es realmente un argumento. Es solo una persona declarando con claridad dónde ha llegado, sin esperar el consenso primero.
No necesitas tener esto completamente resuelto para notar la honestidad que hay ahí. Todos están sirviendo a algo — dinero, aprobación, comodidad, control, algo. La pregunta que deja este versículo no es si estás sirviendo a algo, sino si alguna vez lo elegiste de verdad, a propósito.
Si nunca has elegido de verdad, a propósito, a qué le estás sirviendo, esa es una pregunta que vale la pena responder con honestidad, sea cual sea la respuesta.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.