Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
"Todo lo que os falta" es una promesa grande, y es justo desconfiar de las promesas grandes — sobre todo las de dinero o provisión, que se abusan constantemente. Pero mira de cerca lo que realmente se dice aquí: no todo deseo, toda necesidad. Y la fuente no se describe como un cheque en blanco, sino "sus riquezas en gloria", algo específico y personal, no un sentimiento vago y positivo.
Este versículo lo escribió un hombre en la cárcel, dirigiéndose a personas que acababan de sacrificarse para ayudarlo — así que no es un eslogan de alguien cómodo y distante. Viene de alguien que genuinamente había pasado necesidad, diciéndole a gente que acababa de dar generosamente que el Dios en quien confiaban no los dejaría vacíos por eso.
Es una afirmación que vale la pena poner a prueba contra la realidad en lugar de descartarla de entrada. No todo el que confía en este versículo se hace rico. Pero hay una diferencia entre provisión y lujo, y vale la pena preguntarse qué promete realmente este versículo antes de decidir si creerlo.
Si alguna vez te has preguntado si hay un Dios que realmente nota lo que te falta, esa pregunta merece más que un descarte rápido.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.