Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.
Fíjate en el orden de esa frase: el sufrimiento viene primero, la restauración viene después. Nadie se salta la parte difícil. Quien escribió esas palabras no estaba vendiendo una vida sin dolor — estaba señalando algo que sucede del otro lado de él.
Quizás desconfías de cualquier cosa que suene a promesa, sobre todo si viene de la religión. Tiene sentido. Pero mira lo que en realidad se dice aquí: no que Dios evite la temporada difícil, sino que no te deja atrapado en ella. Restaurar, confirmar, fortalecer, establecer — es lenguaje de reconstrucción, del tipo que se usa para algo derribado y levantado de nuevo más firme que antes.
No tienes que fingir que tu "poco tiempo" ha sido poco. Solo considera la posibilidad de que esto no es el final de la historia — que existe un Dios especializado en lo que viene después del sufrimiento, no solo en lo que viene antes.
Si una parte de ti se pregunta si algo bueno puede venir después de una temporada como la tuya, esa es una pregunta que vale la pena enfrentar con honestidad.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.