Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
Soportar a las personas ya es bastante difícil. Perdonarlas por algo real, algo que de verdad te costó — eso es otro nivel. Este versículo no finge lo contrario. Dice "si alguno tuviere queja contra otro", como si ya esperara que tú tengas una, tarde o temprano, de alguien cercano a ti.
Lo llamativo es la vara de medir: perdonad como Cristo os perdonó. No lo que parezca justo. No cuando ya te hayas enfriado lo suficiente. Como fuiste perdonado — lo cual, si lo piensas, es algo extraño de pedirle a alguien que ni siquiera está seguro de creer en un Dios que perdona algo.
No necesitas una teología ordenada para notar la lógica aquí: algo en nosotros que ha sido perdonado con generosidad encuentra más fácil perdonar con generosidad. Quizás valga la pena probar eso antes de decidir si el Dios detrás de ello es real.
Si tienes curiosidad por saber cómo se sentiría, de verdad, ser perdonado tan completamente, esa es una puerta que vale la pena tocar.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.