Fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
Este versículo no promete una vida fácil. Léelo con cuidado y verás que ya asume que la tentación y la prueba forman parte del trato — no dice si sois tentados, dice cuando. Lo que promete en cambio es un límite. No más de lo que podéis resistir, y siempre una salida.
Esa es una afirmación muy distinta a "todo pasa por algo" o "todo va a salir bien". Es más específica y más honesta — un techo para cuánto se te pedirá cargar, y una puerta ya preparada incluso antes de que llegue la presión.
Si estás en algo ahora mismo que parece no tener fondo, este versículo no te pide que te sientas bien con eso. Hace una afirmación que vale la pena poner a prueba: que la fidelidad aquí significa que ya se estableció un límite a tu favor, y que ya se planeó una salida antes de que la necesitaras.
Si estás cargando algo que ahora mismo parece no tener límite, tal vez valga la pena descubrir si esa afirmación realmente se sostiene.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.