Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Fíjate en quién admite este versículo que se cansa: no los débiles, sino los jóvenes y fuertes. "Los jóvenes flaquean y caen." No describe a personas sin resistencia — describe el hecho de que la resistencia misma se acaba, tarde o temprano, para todos, sin importar cuánta tenías al principio.
Eso probablemente esté más cerca de donde realmente estás que cualquier discurso motivacional sobre esforzarte más. Tal vez ya intentaste con fuerza de voluntad. Tal vez funcionó por un tiempo y luego dejó de funcionar, y ahora te preguntas si el cansancio es la condición permanente. Este versículo no ofrece más fuerza de voluntad. Ofrece un intercambio — una fuerza que no generas tú, sino que se te da, a quienes ya agotaron la suya.
La imagen del final vale la pena considerarla: no caminar más rápido a puro esfuerzo, sino volar, como algo que se eleva sostenido por un aire que ya está en movimiento. Eso no es una técnica. Es algo que tendrías que recibir, no producir.
Si estás cansado de esforzarte más, tal vez valga la pena explorar qué significa esperar en Dios, en lugar de trabajar para él.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.