Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.
Esta frase viene de un libro llamado Lamentaciones — que es exactamente lo que parece, un libro de duelo. Quien escribe no está actuando el optimismo. Está nombrando una porción, algo que de verdad es suyo, en medio de una pérdida que no finge minimizar.
Eso vale la pena considerarlo si alguna vez has sentido que la fe exige fingir que todo está bien cuando no lo está. "Mi porción" no es una negación de la destrucción a su alrededor — es una decisión sobre lo que todavía sostiene a pesar de ella. La esperanza, aquí, no es ingenuidad. Es una elección hecha por alguien que tiene todos los motivos para no hacerla.
No necesitas que tus circunstancias mejoren antes de que una frase así pueda significar algo para ti. Quien la escribió tampoco esperó a eso. Solo decidió que, pasara lo que pasara, esa única cosa — esa porción — todavía era suya para esperar en ella.
Si te has preguntado si la esperanza puede ser honesta en lugar de ingenua, esa es una pregunta que vale la pena considerar con más calma.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.