Mas yo en tu misericordia he confiado; mi corazón se alegrará en tu salvación.
"Mas" es una de las palabras más pequeñas de este versículo, y está cargando casi todo el peso. El Salmo 13 pasa la mayor parte de su extensión haciendo preguntas difíciles y honestas — ¿hasta cuándo, Dios, te olvidarás de mí? ¿Hasta cuándo tendré tristeza en mi corazón? Es un salmo de alguien genuinamente luchando, no actuando una paz que no siente.
Y entonces, sin que las preguntas se resuelvan, sin que las circunstancias cambien: "Mas yo en tu misericordia he confiado." No "pero todo salió bien." No "pero por fin entendí por qué." Solo una decisión de seguir confiando en medio de no tener esas respuestas.
Es un retrato más honesto de la fe de lo que la mayoría espera — no la ausencia de preguntas difíciles, sino confianza que persiste justo al lado de ellas. Si has cargado dudas reales y confianza real al mismo tiempo y sentiste que eso te hacía un mal creyente, este versículo sugiere que así es, de hecho, como suele verse la fe.
Si has supuesto que la duda y la confianza no pueden coexistir, vale la pena leer este versículo como prueba de que muchas veces sí lo hacen.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.