porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.
Pablo escribía desde la prisión, cerca del final de su vida, sin saber con certeza cómo terminarían las cosas. Y aun así: "Yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día."
Fíjate en lo que no afirma. No dice que entiende todo, ni que sus circunstancias tengan sentido, ni que puede ver cómo va a terminar todo. Lo que afirma es más acotado y, sinceramente, más duradero: conoce a la persona en quien confía. Confianza en el resultado, construida sobre la confianza en el carácter de alguien, no en una visión clara del futuro.
Es un tipo de certeza distinto al que solemos buscar — el que exige tener todas las respuestas primero. Si tu vida ahora mismo anda escasa de respuestas, este versículo sugiere que quizás todavía no las necesites. Necesitas saber en quién estás confiando, y si esa confianza está bien puesta.
Antes de necesitar todas las respuestas, quizás valga la pena simplemente conocer quién es realmente Jesús.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.