Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.
Este versículo viene de un libro de duelo. Lamentaciones es exactamente lo que suena — alguien viendo caer una ciudad en ruinas y negándose a suavizarlo. Y justo en medio de ese desastre, el autor dice algo casi desafiante: sus misericordias son nuevas cada mañana.
No nuevas una sola vez, al principio. Nuevas cada mañana, con un ritmo que no depende de cómo salió el día anterior. Eso es distinto de decir "las cosas van a mejorar". Se parece más a: lo que pasó ayer no tiene la última palabra sobre hoy.
Si eres de los que llevan la cuenta exacta de sus propios fallos, ese reinicio diario puede sonar demasiado bueno para ser verdad. Es justo pensarlo. Pero nota que el autor no describe un sentimiento que se inventó para animarse — describe algo que dice haber observado, en medio de una situación realmente mala. Eso vale más que el optimismo.
Si tus días suelen sentirse como un tramo largo sin pausas, quizá valga la pena explorar qué significaría que hoy sea, de verdad, nuevo.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.