Descubriendo a Jesús Juntos
VERSÍCULO DEL DÍA · Día 112

La respuesta suave

Fruto que Permanece

La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor.
PROVERBIOS 15:1 · RVR1960

Suena al revés. Cuando alguien te ataca con fuerza, todo instinto dice igualar — responder al mismo volumen, o te van a atropellar. Pero este proverbio hace una afirmación más silenciosa: una respuesta suave no pierde la discusión, la desarma. La suavidad aquí no es debilidad. Es lo bastante fuerte como para realmente desviar la pelea.

Piensa en la última vez que alguien respondió a tu enojo con calma en vez de a la defensiva. Probablemente te desconcertó más que si te hubieran gritado de vuelta — porque es más difícil seguir furioso con alguien que no va a pelear contigo. La palabra áspera le da a tu enojo algo de qué agarrarse. La respuesta suave no le deja nada que sostener.

Esto no es sobre quedarte callado ni tragarte todo. Es sobre notar que la respuesta más fuerte no suele ser la más poderosa. Si tu costumbre es escalar, tal vez valga la pena preguntarte qué haría falta para creer de verdad que la mansedumbre puede sostenerse por sí sola.

Si calmar una situación te resulta ajeno, vale la pena descubrir de dónde viene realmente ese tipo de fuerza silenciosa.

Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.