Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones.
Dos promesas distintas aparecen en este versículo, y vale la pena diferenciarlas. "Para siempre es su misericordia" habla de cuánto dura ese amor. "Su verdad por todas las generaciones" habla de hasta dónde llega — no solo hasta ti, sino hacia atrás y hacia adelante, por personas que nunca vas a conocer.
Eso es un consuelo extraño si alguna vez sentiste que llegaste demasiado tarde, o que cualquier cosa buena que Dios tenía para ofrecer ya fue reclamada por generaciones anteriores, más merecedoras. Este versículo dice lo contrario. La fidelidad que alcanza generaciones alcanza también la tuya, sea cual sea el momento en que le toque caer.
El versículo empieza con algo simple debajo de todo esto: "Jehová es bueno". No bueno en el sentido de seguir bien las reglas. Bueno en el sentido de ser la fuente de algo bueno — la razón por la que el amor y la fidelidad existen en primer lugar. Si alguna vez te preguntaste si la bondad es de verdad algo fundamental en quién es Dios, o solo algo que hace de vez en cuando, este versículo lo responde con claridad.
Si alguna vez sentiste que llegaste demasiado tarde para lo bueno que Dios tenía para dar, este versículo sugiere que su fidelidad nunca funcionó con fecha límite.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.