Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
"Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré." Una cosa, no una lista. La mayoría vivimos haciendo malabares con una docena de prioridades que compiten entre sí — seguridad, aprobación, comodidad, logros — y llamamos a eso una vida plena. Este versículo describe a alguien que redujo todo a una sola búsqueda.
Y lo que pidió no fue ser librado de sus enemigos, aunque tenía muchos. Fue simplemente estar cerca de Dios — "estar en la casa de Jehová... contemplar la hermosura de Jehová." No un pedido para que Dios arreglara las circunstancias, sino un pedido para permanecer cerca de Dios sin importar cuáles fueran.
Es un tipo extraño de claridad. La mayoría pediríamos que la crisis terminara antes de pedir cercanía. Vale la pena preguntarse qué haría falta para desear la cercanía de Dios más de lo que deseamos que se resuelvan nuestros problemas — y si eso es siquiera posible antes de haber experimentado cómo es esa cercanía.
Si nunca te has preguntado cómo se sentiría simplemente estar cerca de Dios, esa curiosidad por sí sola vale la pena seguirla.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.