Descubriendo a Jesús Juntos
VERSÍCULO DEL DÍA · Día 229

Permanece en la Vid

Raíces Firmes

Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
JUAN 15:4 · RVR1960

Una rama cortada de la vid no muere de forma dramática. Simplemente, poco a poco, deja de producir algo que valga la pena, aunque siga pareciendo viva por un tiempo. Esa es la imagen que usa Jesús aquí, y es una imagen extraña para construir una fe sobre ella — no es obedecer más, no es esforzarse más, es simplemente permanecer conectado.

Hay algo casi reconfortante en eso si de verdad te detienes a pensarlo. El fruto no es tarea de la rama. Permanecer conectada, sí. Todo lo demás viene de ahí, o simplemente no sucede, por mucho que la rama se esfuerce sola.

Tal vez has pasado mucho tiempo tratando de producir algo — sentido, cambio, una versión de ti mismo que pudieras respetar — solo a fuerza de esfuerzo. Este versículo sugiere que ese es el eje equivocado de esfuerzo. La pregunta no es cuánto te estás esforzando. Es a qué estás conectado.

Si el esfuerzo por sí solo nunca terminó de llevarte adonde querías, quizá valga la pena explorar qué significaría en la práctica permanecer conectado a Jesús.

Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.