Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.
"De todo tu corazón" es un pedido total, no parcial. La mayoría estamos acostumbrados a cubrirnos las espaldas — confiar un poco, mantener un plan B por si acaso, creer lo suficiente para sentirnos mejor sin apoyarnos realmente en eso. Este versículo no describe ese tipo de confianza a medias. Pide todo.
Pero mira con qué viene emparejado: no te apoyes en tu propia prudencia. Eso no es antiintelectual — es un reconocimiento honesto de que tu propio razonamiento, por cuidadoso que sea, tiene límites que él mismo no puede ver. Reconocerlo en todos tus caminos se presenta como una mejor apuesta que resolverlo todo tú solo primero.
El resultado — él enderezará tus veredas — no promete un camino fácil. Promete uno real, y llega después de confiar, no antes.
Si siempre has mantenido un plan B corriendo debajo de tus creencias, este versículo merece un poco más de tu atención.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.