Descubriendo a Jesús Juntos
VERSÍCULO DEL DÍA · Día 215

Permanece en la Vid

Depende d'Él

Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
JUAN 15:4 · RVR1960

Hay un hecho honesto, casi directo, escondido en este versículo: una rama cortada de la vid no se marchita poco a poco mientras sigue dando fruto — sencillamente no puede dar fruto, ni esforzándose más, ni por pura fuerza de voluntad. El fruto nunca fue algo que la rama generaba por sí sola. Solo llevaba lo que la vid le suministraba.

Es un consuelo extraño si te has agotado tratando de convertirte en una mejor versión de ti mismo solo con esfuerzo. Jesús no está describiendo aquí un plan de superación personal. Describe una conexión — permanecer, quedarse unido, continuar — y dice que el fruto viene de ahí, no del esfuerzo tenso.

Tal vez nunca hayas pensado en la fe como algo que simplemente se puede permanecer cerca, en lugar de actuar. Este versículo sugiere que podría funcionar más así de lo que esperabas.

Si el esfuerzo por sí solo te ha dejado cansado en lugar de transformado, esta idea de simplemente permanecer conectado quizás valga la pena explorarla.

Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.