Grandes son tu misericordia y tu fidelidad.
Hay mañanas en que te despiertas y lo primero que sientes es peso — otro día con la misma preocupación, nada resuelto desde ayer. "Grande es tu fidelidad" no niega ese sentimiento. Es una frase escrita por alguien en medio de una pérdida real, no por alguien que finge que todo estaba bien.
Lo que llama la atención es el tiempo verbal. No "fue fiel una vez, hace mucho" — fiel esta mañana, y la siguiente, y la que viene después. Si el amor fiel de Dios realmente funciona como dice esta frase, no es un depósito que se seca después de tu peor año. Se renueva antes de que siquiera lo pidas.
No tienes que aceptar esto a ciegas ni fingir que tus dudas no son reales. Pero vale la pena preguntarte con honestidad: ¿qué significaría si esto fuera cierto — si mañana te despertaras a algo nuevo, no porque lo merecieras, sino porque así es Dios?
Si últimamente tus mañanas se sienten más como peso que esperanza, quizás valga la pena descubrir quién es realmente este Dios antes de decidir qué piensas de él.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.