De mañana sácianos de tu misericordia, y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.
"De mañana sácianos." No al anochecer, después de un día entero demostrando tu valor. De mañana — antes de que se haya logrado algo, antes de que el día haya tenido oportunidad de ir bien o mal. Este versículo pide que algo bueno llegue primero, no como recompensa por lo que viene después.
Es una petición extraña si estás acostumbrado a pensar que la alegría hay que ganársela — que puedes sentirte bien solo después de hacer lo suficiente, producir lo suficiente, sobrevivir lo suficiente. Este versículo se salta toda esa transacción. Pide ser saciado antes de que comience la acción, para que la acción suceda desde un lugar de ya tener suficiente, en lugar de correr para llegar ahí.
Si tus mañanas suelen comenzar con pavor o una lista mental de todo lo que tienes que sostener, este versículo ofrece un primer movimiento distinto: pedir, con honestidad, ser llenado antes de que empiecen las exigencias. Creas o no que alguien está escuchando, es un lugar sorprendente para empezar un día — no con esfuerzo, sino con una petición.
Si tus mañanas suelen empezar vacías con más frecuencia de la que quisieras, puede valer la pena preguntarte si hay una fuente distinta de la cual sacar fuerzas.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.