Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, y tome aliento vuestro corazón.
"Todos vosotros los que esperáis en Jehová." Esa frase presupone algo que mucho discurso de fe suele saltarse: la espera. No la resolución, no una respuesta ordenada que llega a tiempo — solo el intermedio, el tramo donde todavía no sabes cómo van a resultar las cosas.
Si alguna vez sentiste que la fe debía venir acompañada de certeza, este versículo es una corrección discreta. Está escrito para personas en medio de la espera, personas que aún no tienen su respuesta, y no les dice que dejen de esperar ni que finjan que esperar no es difícil. Les dice que se esfuercen y cobren ánimo mientras esperan.
Esa es una promesa distinta a "pronto todo tendrá sentido." Se parece más a: puedes mantenerte firme dentro del no saber. Si estás en una etapa donde genuinamente no sabes cómo se va a resolver algo — una relación, un diagnóstico, una decisión — este versículo no te pide que finjas confianza. Señala que el valor es posible ya ahora, incluso antes de que termine la espera.
Si estás en una etapa de no saber, puede ayudar ver con cuánta honestidad los propios autores de la Biblia lidiaron con la espera en Dios.
Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.