Descubriendo a Jesús Juntos
VERSÍCULO DEL DÍA · Día 102

Él intercede

Vida en el Espíritu

Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
ROMANOS 8:26 · RVR1960

Hay momentos en que no tienes palabras para lo que cargas — un dolor demasiado grande, una confusión demasiado enredada, un pedido que ni siquiera puedes nombrar. Este versículo dice que eso no es un callejón sin salida. Dice que algo más ora por ti cuando se te acaban las palabras: gemidos indecibles.

Es un tipo extraño de consuelo, pero real. No te pide que armes la oración perfecta ni que tengas los pensamientos en orden. Describe una ayuda que llega específicamente en la debilidad — no después de que te arreglas, sino en el propio desorden.

Si la oración siempre te pareció una actuación que no sabes hacer bien, nota lo que este versículo no exige: elocuencia, certeza, ni siquiera claridad sobre lo que realmente quieres. Solo debilidad, honestamente admitida, lo cual aparentemente ya es suficiente apertura.

Si has evitado orar porque nunca sabes qué decir, este versículo sugiere que es justo ahí donde comienza la ayuda.

Un video corto sobre esto está por llegar — por ahora, sigue leyendo.